Todo empezó cuando Patri Zenner viendo los espectáculos del mago Víctor Cerro. Le encantaba lo que la gente sentía al ver magia. En una ocasión Víctor Cerro necesitó que Patri hiciera un número, con el que se enganchó para siempre a la magia. A partir de ese momento, decidió unir sus dos pasiones, sus estudios de Ingeniería Forestal y la magia. Aquí nos invita a seguir sus aventuras mágicas.