De un autobús en la Plaza Mayor de Cáceres bajan los músicos de la OEX, afinan sus instrumentos y comienzan a tocar. Pero en mitad de la obra, el maestro Álvaro Albiach, cede su batuta e invita a un espontáneo: «dirige a tu orquesta». Una actividad con la que varias personas pudieron experimentar la sensación de dirigir desde el podio a su orquesta, la orquesta de todos los extremeños.